Ministro Álvaro Mesa hizo entrega de restos a familiares de dos víctimas en el marco del caso Chihuio

El ministro en visita en causas de derechos humanos, Álvaro Mesa Latorre, entregó los restos óseos a los familiares de dos víctimas del denominado caso Chihuio, que fueron identificadas recientemente por el Servicio Médico Legal. Los restos entregados corresponden a Rubén Vargas Quezada y Fernando Adán Mora Gutiérrez los que murieron a manos de un operativo militar que terminó con la vida de 17 trabajadores agrícolas en 1973.

  “Se hizo además, una entrega simbólica a las familias de personas que ya habían sido identificadas anteriormente, es decir, sin la entrega de restos óseos, dado que las muestras de sus familiares fueron consumidas en el proceso de reidentificación. En este caso están José Barriga Soto, José Rosamel Cortés Díaz, Sebastián Mora Oses y Ricardo Segundo Ruiz Rodriguez” agregó el magistrado.

Hasta el momento se han logrado identificar 12 de las 17 personas ejecutadas en esta causa, frente  lo cual el ministro señaló “respecto de las cinco personas que faltan por identificar, hemos hablado con el Servicio Médico Legal y los peritos, que puede existir la posibilidad -dado que la tecnología avanza año a año- que hacia futuro se envíen nuevas muestras y puedan ser identificadas”.

 La investigación por el denominado  Caso Chihuió  se refiere al operativo militar de personal de los regimientos “Cazadores” y Maturana” de Valdivia quienes salieron el 7 de octubre de 1973 para realizar un recorrido por los lagos Futrono, Maihue y Ranco, pasando por las localidades de Llifén, Arquilhue, Curriñe y Chabranco, hasta llegar a Chihuío.
 Durante el trayecto, los militares detuvieron a 17 trabajadores agrícolas, pertenecientes al sindicato campesino “La esperanza del obrero” del Complejo Agrícola y Forestal Panguipulli, a partir de una lista confeccionada por Américo González Torres, uno de los dueños del fundo Chihuio.

 El recorrido culmina la noche del 9 de octubre, en la casa patronal de Américo González Torres, oportunidad en que los 17 trabajadores son trasladados al sector de Baños de Chihuío, momento en que fueron ejecutados. Días después de la ejecución, los restos de los trabajadores fueron sepultados ilegalmente en el mismo sitio en dos fosas distintas.


 Posteriormente, en 1978 y en el marco de la “Operación Retiro de Televisores”, se realizaron exhumaciones clandestinas con el objetivo de hacer desaparecer las evidencias del caso. En este contexto y de acuerdo a la investigación desarrollada por la justicia, militares de civil exhumaron los restos de los trabajadores, con la ayuda Américo González Torres, haciendo desaparecer sus cuerpos lanzándolos al mar.
Compartir en Google Plus

Acerca de La Voz De La Costa

0 comentarios:

Publicar un comentario